Elaborado con un asa de plata de ley 925, este colgante luce un etéreo zorro translúcido y gélido con una textura suave y pura que imita la del jade escarchado. El zorro de nueve colas, intrincadamente tallado, simboliza la sabiduría y la buena fortuna, combinando encanto místico con elegancia minimalista. Un talismán celestial para quienes buscan belleza y energía auspiciosa en el arte para llevar.