Inspirado en las icónicas pinturas de girasoles de Van Gogh, este impresionante colgante captura la esencia vibrante de su arte. Elaborado en plata de ley 925, enmarca maravillosamente los girasoles que simbolizan la calidez y el amor. Para Van Gogh, estas flores representaban un anhelo de colores vivos, lo que hacía de este colgante un tributo perfecto a su pasión por la vida y la belleza.